Entrenamiento Trail

Típica charla de sofá con tu chica:

>> ¿Has ido a correr hoy? – pregunta

>> No, ni ayer… es que no me apetece mucho…

>> ¿Y eso? – pregunta

>> No sé… desde que tuve que abandonar el objetivo de la maratón no entreno, salgo a correr, a veces ni siquiera eso, sólo a trotar… Si entrenara con alguien creo que sería distinto, pero el grupo que conozco (Beer Runners Gijón) sale los miércoles a las 20:00 y eso es para mi muy tarde… O hacer algo diferente, como correr por la montaña

El caso es que al día siguiente de esa conversación Hugo, uno de los Beer Runners Gijón, propone en el grupo hacer un ENTRENAMIENTO DE INICIACIÓN A LOS TRAIL.

Domingo, temperatura fresca dónde soplaba el viento, entre árboles y al solecito genial. Charla introductoria muy completa, y ¡al monte!

No os voy a contar aquí nada técnico porque no es el caso, pero sí el de compartir con vosotrso:

  • lo divertido que es correr en grupo
  • lo fantástico que es correr en el monte: olores, vistas, paisajes,…
  • lo necesario de cambiar de actividad, ya no sólo para obtener mejores resultados en los objetivos que nos hemos propuesto (lo que llamaríamos entrenamiento cruzado), si no también para salir de la monotonía…

El resumen de mi experiencia: entre 14 y 15 kms en 3 horas de subidas y bajadas, de bajadas alocadas entre canchales, de subidas con la lengua fuera, de barro hasta la rodilla (y eso que no llovía), de charlas estupendas, …. y con un agradable dolorcillo de sobrecarga en mis cuádripceps y cadera 🙂

Gracias Hugo y al resto de los Beer Runners Gijón por una maravillosa experencia deportiva…

¿para cuando la segunda sesión de “iniciación”? 🙂

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Proyecto Gump

Un Forrest Gump real: corre de una punta a otra de EEUU por una buena causa


Forrest Gump, el célebre personaje interpretado por Tom Hanks, estuvo corriendo durante 3 años, 2 meses, 14 días y 16 horas. “Sin ningún motivo decidí salir a correr un poco y sin ningún motivo seguí corriendo. No podían creer que alguien pudiera correr tanto sin ningún motivo especial”, decía en la cinta dirigida por Robert Zemeckis. Y, como todo argumento, Forrest explicaba: “Tenía ganas de correr”.

Inspirado en esa película, su favorita, Barclay Oudersluys, un recién graduado en ingeniería nucelar en la Universidad de Michigan, se ha calzado las zapatillas de deporte y se ha echado a correr para recrear una de las rutas que recorrió Forrest Gump.

No es una locura, pero se le parece: 5.150 kilómetros en 100 días sin parar de hacer eso que ahora llaman ‘running’. Oudersluys, que inició su aventura el 9 de mayo en San Francisco, quiere atravesar todo Estados Unidos hasta llegar a Maine el 16 de agosto tras cruzar 15 estados.

En este mapa puedes ver el itinerario que está siguiendo el joven, que va narrando en Twitter su aventura (a la que llama proyecto Gamp, en honor al personaje de la película) y colgando fotos:

Pero, a diferencia de Forrest Gump, Barclay sí corre por algo. Quiere ayudar a luchar contra la pobreza y con este larguísimo maratón está recaudando dinero. Su objetivo es donar 10.000 dólares a la fundación Steps, una organización que “lucha contra la pobreza en todo el mundo mediante la mejora de la salud”.

“¿Y qué mejor manera hay de promover la vida sana que correr?”, se pregunta el joven, que de momento ha conseguido cerca de 4.000 dólares. La fundación, por ejemplo, acaba de construir un pozo en Mozambique y ha renovado una clínica de maternidad en Senegal con el fin de mejorar la vida de algunos de los más pobres del mundo.

50 KILÓMETROS TODOS LOS DÍAS

Barclay corre cerca de 50 kilómetros todos los días y quema unas 6.000 calorías cada jornada. Un esfuerzo tremendo, pero él confía en llegar a la meta. Su truco, explica, es correr a ritmo de entrenamiento (una milla -1,609 kilómetros- en 9 minutos), y no al que normalmente emplea en competición (una milla en 7 minutos), para no forzar y poder recuperarse más rápido para volver a empezar al día siguiente. Y dice que come básicamente arroz, pan, pescado y pasta.

“Me he entrenado corriendo mucho. Cuatro días por semana, me levantaba y salía a correr 15 millas (algo más de 24 kilómetros) y dos de esos días volvía a recorrer 5 millas más (8 kilómetros) por la tarde. Otros dos días a la semana hacía sólo seis millas (cerca de 10 kilómetros) por la mañana. Y el séptimo día no corría nada, pero montaba en bicicleta”, explica el joven a El Huffington Post mientras atraviesa el estado de Arizona. En realidad, su preparación comenzó en 2013, cuando completó sus dos primeros maratones.

Admite que hasta ahora ha pasado algunos momentos delicados, sobre todo debido a la elevación del terreno, y recuerda que lo peor fue cuando llegó a Flagstaff, en Arizona, y tuvo que subir 7.000 pies (2.133 metros). “Me cansé enseguida”, lamenta. Pero prefiere quedarse con lo más positivo que le está aportando la experiencia. “Lo mejor es ver el diferente paisaje. Desde las grandes ciudades hasta los desiertos, los bosques, las montañas… ¡Y eso que no llevo ni un cuarto del camino!”, celebra.

OTRO RETO: QUE TOM HANKS APOYE

También la compañía le anima. Barclay no está haciendo su enorme carrera en solitario, sino que su amiga Carly Lasagna conduce junto a él una furgoneta en la que duermen los dos y llevan la comida y las bebidas. Por delante tiene un reto casi tan grande como llegar a la meta: que Tom Hanks apoye el proyecto. Barclay espera que el actor tenga un gesto con él. “Eso sería genial”, desea.

Si, como decía Forrest Gump, la vida es como una caja de bombones, Barclay está disfrutando de cada bocado… e intentando que los demás también lo hagan.

Puedes donar dinero al proyecto de Barclay pinchando en este enlace.

Cuarta media maratón

¡Conseguido!

A pesar de que las lesiones me impidieron llegar al objetivo inicial de este autoproceso de coaching, estoy francamente feliz de lo que he conseguido.

En un año, que en doce meses he pasado de empezar a trotar con una primera tirada de tan sólo 3 kms a haber terminado 4 tiradas de más de 21 kms.

Voy a pasar muy de puntillas  por los previos: fiestas de despedida en mi ciudad de residencia, pocas horas de sueño, fiestas de bienvenida a mi ciudad con mis amigos, falta de sueño, y cambio de hora.

Y también de puntillas por la carrera del domingo, la Media Maratón de Madrid: muchos corredores en la salida, poca gente animando, un recorrido feo y muy duro, muy duro…

Pero sí el pundonor de mis amigos, Roberto y Juan Pablo, que en menos de 4 meses de entrenamiento han terminado su primera media maratón: ¡Bravo!

Aquí nos véis en la salida:

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Aquí con Roberto en el km 18, riéndonos del “murito”:

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Y aquí cuando entré:

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A destacar:

– Si quieres, puedes: Pregúntate qué quieres y si lo quieres de verdad

– Si el objetivo es factible, puedes: Pregúntate cuándo lo quieres conseguir, y no vayas a por ese objetivo “grande”, si no en el paso a paso diario…

– Si te comprometes contigo mismo, puedes: Pregúntate qué estás dispuesto a dar de ti, y a quitar. Qué vas a dejar atrás para seguir hacia delante. No te pongas excusas del tipo: “a mi edad no puedo”, “con el tiempo del que dispongo no puedo”, “con este clima no puedo”,…

¡SÍ SE PUEDE!

 

 

Entrenar la cabeza

Entrenar la cabeza

Por Victor García, Entrenador Nacional de Atletismo y atleta olímpico. – 27/03/2015
Victor García nos recomienda no obsesionarnos cuando corremos

Nos gusta correr y tú que estás leyendo ahora mismo este artículo, sabes que para mejorar tu condición física has de entrenar, debes trabajar las diferentes capacidades físicas para obtener una mejora en tu rendimiento.

Sin embargo, quizás no te hayas parado a pensar que no sólo se entrena la parte física, sino que también la parte psíquica o mental juega un papel importante en esto de correr. Ahora bien, ¿Cómo podemos trabajar esa faceta?

Como corredores que somos, tenemos que ser conscientes de que en la mayoría de los casos, corremos para disfrutar, por tanto: premisa número 1: disfruta.

Una vez que tenemos esto claro, y viendo el running desde esta perspectiva, no tenemos que caer en el error de la obsesión. Si caemos en ella, estamos perdidos. No hay que anteponer el running a todo lo demás, tenemos familia, amigos, trabajo, obligaciones. Sé consciente de ello.

Por otro lado, y en la línea del disfrute, he de decir que las sensaciones que experimentes son claves, por ello, escucha más a tu cuerpo y no mires tanto el GPS. Ahora, todos los relojes que llevamos miden distancia, tiempo, altitud, velocidad; multitud de variantes, que nos proporcionan datos y más datos, pero no nos dan el dato más importante: las sensaciones. Por tanto, no caigas esclavo del reloj y entrena también por sensaciones, lo que te pida el cuerpo, disfruta y deja en ocasiones a un lado el reloj.

Victor García

Sin presión

Vamos bien, disfrutamos, no nos obsesionamos con tiempos, pulsaciones, distancias, y miramos esto de correr desde un prisma global, no como lo único que hay en el mundo. Entonces, estamos en condiciones de empezar a mejorar esa parte mental, hemos conseguido no estar presionados, no correr obligados y mientras estemos disfrutando de cada paso, de cada metro, los resultados llegarán por si solos.

No quiero decir con esto que no haya que entrenar, que no haya que machacarse y que no haya que cansarse, quiero decir que nos cansaremos y nos machacaremos, pero disfrutando, escuchando el cuerpo y sabiendo que este deporte que hacemos es único y nos proporciona sensaciones inigualables. Porque todos sabemos que el día que el cuerpo responde, nos sentimos las personas más afortunadas del mundo, y eso no lo puede saber alguien que no ha corrido jamás.
Por tanto, corre, disfruta, escúchate.

Víctor García Blázquez es entrenador Nacional de Atletismo en la escuela

[ VG Running ]
[ www.vgrunning.com ]

Ha sido Medallista Europeo en Helsinki 2012, Olímpico en Londres 2012 y Campeón de España 3000m p.c. 2012 y 2014.

Volver, volver, volver

Y nada de volver con la frente marchita…

El domingo voy a salir a trotar por Madrid, en compañía de mis amigos Roberto y Juan Pablo.

Ellos se han iniciado hace poco en esto, digamos que justo el tiempo que yo no he podido entrenar al ritmo evolutivo que llevaba por las lesiones.

Quizá sea una meta dura la que me han propuesto. Quizá no esté bien (de hecho sigo con el dolor abdominal).

Quizá, quizá, quizá…

Pero si me dicen ven, lo dejo todo.

Y si me tocan las palmas, me conozco.

Así que nos vamos a meter 21 kms, sí la media maratón de Madrid.

Sin pretensiones, sin rebajar marcas, sólo disfrutar de la compañía, de la ciudad y del placer de hacer algo juntos.

Y de brindar con una cervecita después 🙂

La primerar mujer en correr una maratón

Para todos hay una primera vez.

En la charla que con motivo de los Premios Príncipes de Asturias dió Fabián Roncero, entre otros campeones maratonianos, dijo que cuando termina una maratón, “le gusta estar un rato en la meta viendo las caras de los populares: eso es feclidad”.

Pero hay veces que son históricas:

¿Quién fue la primera mujer en correr una maratón?


La Historia, a menudo, suele ser injusta con algunos personajes que acaban pasando desapercibidos cuando en realidad han protagonizado alguna importante gesta. Numerosas son las personas que quedan en el olvido sin haber destacado por lo que lograron. Uno de esos casos es el que se refiere a Roberta Gibb, la primera mujer que corrió en una maratón en 1966, un año en el que a las mujeres no se les permitía inscribirse en ese tipo de eventos deportivos. Durante tres años consecutivos Roberta participó en el maratón de Boston, pero su nombre no ha quedado enmarcado en ninguna vitrina debido a un hecho que ocurrió en 1967 con Kathrine Virginia Switzer, otra mujer que también participó y quien se llevó todos los méritos y honores debido a un incidente ocurrido durante la carrera.

Roberta se escondía bajo una capucha de su sudadera entre unos arbustos junto a la línea salida y una vez que se daba el pistoletazo se unía al grupo de corredores ante el follón que había en el momento, algo que hacía que pasase totalmente desapercibida. Así lo hizo los tres años y pudo completar la carrera sin problema alguno. Lo único que la diferenciaba de los demás corredores era que no portaba dorsal alguno, algo que era frecuente en algunos espontáneos que se unían a la carrera sin haberse inscrito previamente. Los comisarios de la carrera hacían la vista gorda y no daban importancia al hecho de que participasen extraoficialmente corredores no inscritos e incluso sabían (o al menos imaginaban) que alguna mujer podría haber entre tantísima gente. Lo que no permitirían es que fuese oficialmente.

Roberta Gibb

A pesar de la prohibición de inscribirse a las mujeres, en la maratón de 1967, Kathrine V. Switzer, una joven estudiante de 20 años de edad, participó y además llevando colocado sobre su sudadera un dorsal con el número 261. ¿El motivo? A la hora de inscribirse lo hizo con el siguiente nombre “KV Switzer” (las iniciales de sus nombres y su apellido) por lo que la persona que tomó los datos se dejó llevar por la confusión, creyendo que era el nombre de un hombre, y permitió tal inscripción. Cabe destacar que las inscripciones no se hacían de forma presencial, sino que se enviaban desde los diferentes clubes de atletismo un listado con los nombres de los participantes de cada asociación deportiva. Kathrine iba incluida en el del club Syracuse Harriers, de ahí la confusión. Kathrine tomó la salida rodeada de un grupo de compañeros y su propio novio Tom, quienes ayudaron a que no fuese vista en el momento del inicio por ningún inspector de los muchos que había en la carrera.

Kathrine Virginia Switzer

Pero tras estar un rato corriendo, Jock Semple, uno de los comisarios de la carrera, se percató de la presencia de Kathrine, se abalanzó hacia ella, intentó agarrarla y le gritó “¡Sal de mi maldita carrera y devuélveme esos dorsales!“, momento que fue inmortalizado fotográficamente, dando la instantánea la vuelta al mundo. Afortunadamente para la joven, su novio Tom Miller iba corriendo muy cerca de ella y pudo ayudarla dando un empujón a Jock Semple, al que envió varios metros más allá. Kathrine V. Switzer consiguió terminar la maratón tras un tiempo de 4 horas 20 minutos. Por delante de ella, con 3:27:17, quedó Roberta Gibb.

Así pues, hay que darle el honor que se merece a Kathrine V. Switzer por haber sido la primera mujer que participó en una maratón pero portando un dorsal. El mérito de haber sido la primera en correr la maratón debemos concedérselo a, la injustamente olvidada, Roberta Gibb. Los siguientes años otras mujeres siguieron corriendo el maratón de Boston, aunque de manera extraoficial, como hasta entonces lo había hecho Roberta que, por cierto, también ganó en 1968. Hasta 1972 no se autorizó oficialmente la inscripción de mujeres, pudiendo hacerlo a partir de aquel momento portando un dorsal.

Colaboración de Alfred López.