Camino del trabajo

Me siento feliz.

En estos tiempos que correr aprobar una oposición es algo muy importante.

Y disfruto cada momento.

Ese mismo día paré en una cafetería a desayunar. El camarero al irme me dijo:

– ¡Que tengas un buen día!

– ¡¡¡Seguro que sí!!! Hoy también va a ser un buen día. Para ti también – le contesté.

– Da gusto encontrarse a gente optimista – concluyó el tabernero.

No es ser optimista como bobalicón, es ser realista, aprender a ver todo lo que tienes alrededor. Lo grande, cómo ese Cantábrico que me acompaña y desafía; y lo pequeño, cómo ese saldo mañanero.

Y la ciudad que me acoge me lo permite y multiplica: De mi casa al instituto donde trabajo hay unos 4 kms que bordean las dos principales playas de Gijón, el Muro de San Lorenzo y Poniente. Lo hago a diario en un combinado de paseo con bici. Y otros 4 kms de vuelta, pero el martes me animé y seguí pedaleando hasta más allá del camping, otros 5 kms entre ida y vuelta, todo tranquilito, porque el dolor de la rodilla no se va.

2014-09-02 09.15.09

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s