Madrugar o trasnochar

Hoy he visto un artículo que os dejaré a continuación que habla de la diferencia entre los que salimos a correr por la mañana temprano, antes de ir al trabajo; y los que prefieren salir a última hora de la tarde, cuando salen del curre.

Supongo que tiene que ver más con los bioritmos y el metaboliksmo de cada uno: yo me despierto descansado, me levanto de un brinco, tengo hambre y sed y en menos de 10 minutos desde que abro el ojo puedo estsar trotando en la calle.

Pero lo que no puedo es correr por la tarde: estoy cansado y si entreno tarde además se sobreexcita demasiado, me da hambre y ceno muy tarde y me cuesta conciliar el sueño.

Esto repercute en la parter social del running: no pue4do salir con los beer runners porque empiezan a las 20:00, y las carreras populares de tarde o nocturnas no están en mis planes….

 

¿Y tú? ¿madrugaas o trasnochas?

 

Los madrugones del corredor

Por Mario Trota para carreraspopulares.com – 25/09/2017
A los corredores no nos cuesta tanto madrugar si es para entrenar o para ir a una carrera

A los corredores no nos cuesta tanto madrugar si es para entrenar o para ir a una carrera

No me gusta levantarme temprano. Me va más el refrán ese de “no por mucho madrugar” que el de “a quién madruga”. De hecho, levantarme cuando aún no ha salido el sol (algo que ocurre a menudo en invierno) me deprime. ¿Qué le voy a hacer? Soy más de trasnochar. Por eso me gusta salir a correr a última hora de la tarde o por la noche. Y rara vez salgo a entrenar por la mañana, antes de trabajar. ¡Qué pereza!

Tengo muchos amigos que sí lo hacen. Normalmente por obligaciones laborales o, sobre todo, familiares. No lo entiendo. Me resulta inconcebible. ¿Cómo puedes siquiera estar despierto a las 5.30 o 6 de la mañana mientras haces unas series en un oscuro, frío y solitario parque? En fin, que si los corredores estamos un poco locos en general, los que madrugan, para mí, lo están un poco más.

Pero cuando llega el fin de semana y tengo carrera, ¡la pereza desaparece! ¿Qué tenemos los corredores que cambiamos tanto de un día para otro? A ver, está claro que me encantaría que las carreras fueran siempre a las 12, pero no es lo habitual, sobre todo si hay corte de calles. Y en verano no es lo más recomendable. Pero, aunque esté cansado y tenga sueño, el día de carrera doy un salto para ponerme en pie en el momento en el que suena el despertador. Y me muevo desperezándome entusiasmado mientras me visto y desayuno sin pensar en lo pronto que es.

Dormido pero contento

Una vez en la calle, me da igual que sea de noche (si es el caso). Suelo ponerme música mientras camino hacia el medio de transporte que corresponda. Una vez escuché que para relajarte y llegar tranquilo a una carrera (sobre todo si es una carrera importante para ti) es bueno escuchar una música que te guste y que te evoque buenos momentos. Da igual que sea suave o “cañera”. Yo lo hago siempre. Y ahí me tenéis, madrugando, pero contento para ir a correr. ¿Quién lo diría?

Incluso alguna vez madrugo aunque no tenga carrera. Lo curioso es que suele ser siempre en fin de semana. Porque las personas con las que quedo tienen que correr a primera hora para atender luego compromisos familiares. No es raro que me levante pronto un sábado para ir a entrenar con ellos, sobre todo si toca una tirada larga. Lo más curioso en mi caso es que la mayoría de los fines de semana me levanto antes que entre semana (tengo suerte de no entrar a trabajar muy pronto, eso es cierto).

Muchos amigos que no suelen practicar deporte me miran extrañados cuando les cuento esto. Y eso que no conocen a mis otros amigos ‘frikis’ que madrugan entre semana para correr cuando aún no han puesto las calles. Pero así somos los corredores, ¿verdad?

SOBRE EL AUTOR

Mario Trota
Corredor popular

ARTICULOS DEL AUTOR
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Entrenamiento Trail

Típica charla de sofá con tu chica:

>> ¿Has ido a correr hoy? – pregunta

>> No, ni ayer… es que no me apetece mucho…

>> ¿Y eso? – pregunta

>> No sé… desde que tuve que abandonar el objetivo de la maratón no entreno, salgo a correr, a veces ni siquiera eso, sólo a trotar… Si entrenara con alguien creo que sería distinto, pero el grupo que conozco (Beer Runners Gijón) sale los miércoles a las 20:00 y eso es para mi muy tarde… O hacer algo diferente, como correr por la montaña

El caso es que al día siguiente de esa conversación Hugo, uno de los Beer Runners Gijón, propone en el grupo hacer un ENTRENAMIENTO DE INICIACIÓN A LOS TRAIL.

Domingo, temperatura fresca dónde soplaba el viento, entre árboles y al solecito genial. Charla introductoria muy completa, y ¡al monte!

No os voy a contar aquí nada técnico porque no es el caso, pero sí el de compartir con vosotrso:

  • lo divertido que es correr en grupo
  • lo fantástico que es correr en el monte: olores, vistas, paisajes,…
  • lo necesario de cambiar de actividad, ya no sólo para obtener mejores resultados en los objetivos que nos hemos propuesto (lo que llamaríamos entrenamiento cruzado), si no también para salir de la monotonía…

El resumen de mi experiencia: entre 14 y 15 kms en 3 horas de subidas y bajadas, de bajadas alocadas entre canchales, de subidas con la lengua fuera, de barro hasta la rodilla (y eso que no llovía), de charlas estupendas, …. y con un agradable dolorcillo de sobrecarga en mis cuádripceps y cadera 🙂

Gracias Hugo y al resto de los Beer Runners Gijón por una maravillosa experencia deportiva…

¿para cuando la segunda sesión de “iniciación”? 🙂

trail

 

Proyecto Gump

Un Forrest Gump real: corre de una punta a otra de EEUU por una buena causa


Forrest Gump, el célebre personaje interpretado por Tom Hanks, estuvo corriendo durante 3 años, 2 meses, 14 días y 16 horas. “Sin ningún motivo decidí salir a correr un poco y sin ningún motivo seguí corriendo. No podían creer que alguien pudiera correr tanto sin ningún motivo especial”, decía en la cinta dirigida por Robert Zemeckis. Y, como todo argumento, Forrest explicaba: “Tenía ganas de correr”.

Inspirado en esa película, su favorita, Barclay Oudersluys, un recién graduado en ingeniería nucelar en la Universidad de Michigan, se ha calzado las zapatillas de deporte y se ha echado a correr para recrear una de las rutas que recorrió Forrest Gump.

No es una locura, pero se le parece: 5.150 kilómetros en 100 días sin parar de hacer eso que ahora llaman ‘running’. Oudersluys, que inició su aventura el 9 de mayo en San Francisco, quiere atravesar todo Estados Unidos hasta llegar a Maine el 16 de agosto tras cruzar 15 estados.

En este mapa puedes ver el itinerario que está siguiendo el joven, que va narrando en Twitter su aventura (a la que llama proyecto Gamp, en honor al personaje de la película) y colgando fotos:

Pero, a diferencia de Forrest Gump, Barclay sí corre por algo. Quiere ayudar a luchar contra la pobreza y con este larguísimo maratón está recaudando dinero. Su objetivo es donar 10.000 dólares a la fundación Steps, una organización que “lucha contra la pobreza en todo el mundo mediante la mejora de la salud”.

“¿Y qué mejor manera hay de promover la vida sana que correr?”, se pregunta el joven, que de momento ha conseguido cerca de 4.000 dólares. La fundación, por ejemplo, acaba de construir un pozo en Mozambique y ha renovado una clínica de maternidad en Senegal con el fin de mejorar la vida de algunos de los más pobres del mundo.

50 KILÓMETROS TODOS LOS DÍAS

Barclay corre cerca de 50 kilómetros todos los días y quema unas 6.000 calorías cada jornada. Un esfuerzo tremendo, pero él confía en llegar a la meta. Su truco, explica, es correr a ritmo de entrenamiento (una milla -1,609 kilómetros- en 9 minutos), y no al que normalmente emplea en competición (una milla en 7 minutos), para no forzar y poder recuperarse más rápido para volver a empezar al día siguiente. Y dice que come básicamente arroz, pan, pescado y pasta.

“Me he entrenado corriendo mucho. Cuatro días por semana, me levantaba y salía a correr 15 millas (algo más de 24 kilómetros) y dos de esos días volvía a recorrer 5 millas más (8 kilómetros) por la tarde. Otros dos días a la semana hacía sólo seis millas (cerca de 10 kilómetros) por la mañana. Y el séptimo día no corría nada, pero montaba en bicicleta”, explica el joven a El Huffington Post mientras atraviesa el estado de Arizona. En realidad, su preparación comenzó en 2013, cuando completó sus dos primeros maratones.

Admite que hasta ahora ha pasado algunos momentos delicados, sobre todo debido a la elevación del terreno, y recuerda que lo peor fue cuando llegó a Flagstaff, en Arizona, y tuvo que subir 7.000 pies (2.133 metros). “Me cansé enseguida”, lamenta. Pero prefiere quedarse con lo más positivo que le está aportando la experiencia. “Lo mejor es ver el diferente paisaje. Desde las grandes ciudades hasta los desiertos, los bosques, las montañas… ¡Y eso que no llevo ni un cuarto del camino!”, celebra.

OTRO RETO: QUE TOM HANKS APOYE

También la compañía le anima. Barclay no está haciendo su enorme carrera en solitario, sino que su amiga Carly Lasagna conduce junto a él una furgoneta en la que duermen los dos y llevan la comida y las bebidas. Por delante tiene un reto casi tan grande como llegar a la meta: que Tom Hanks apoye el proyecto. Barclay espera que el actor tenga un gesto con él. “Eso sería genial”, desea.

Si, como decía Forrest Gump, la vida es como una caja de bombones, Barclay está disfrutando de cada bocado… e intentando que los demás también lo hagan.

Puedes donar dinero al proyecto de Barclay pinchando en este enlace.

Cuarta media maratón

¡Conseguido!

A pesar de que las lesiones me impidieron llegar al objetivo inicial de este autoproceso de coaching, estoy francamente feliz de lo que he conseguido.

En un año, que en doce meses he pasado de empezar a trotar con una primera tirada de tan sólo 3 kms a haber terminado 4 tiradas de más de 21 kms.

Voy a pasar muy de puntillas  por los previos: fiestas de despedida en mi ciudad de residencia, pocas horas de sueño, fiestas de bienvenida a mi ciudad con mis amigos, falta de sueño, y cambio de hora.

Y también de puntillas por la carrera del domingo, la Media Maratón de Madrid: muchos corredores en la salida, poca gente animando, un recorrido feo y muy duro, muy duro…

Pero sí el pundonor de mis amigos, Roberto y Juan Pablo, que en menos de 4 meses de entrenamiento han terminado su primera media maratón: ¡Bravo!

Aquí nos véis en la salida:

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Aquí con Roberto en el km 18, riéndonos del “murito”:

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Y aquí cuando entré:

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A destacar:

– Si quieres, puedes: Pregúntate qué quieres y si lo quieres de verdad

– Si el objetivo es factible, puedes: Pregúntate cuándo lo quieres conseguir, y no vayas a por ese objetivo “grande”, si no en el paso a paso diario…

– Si te comprometes contigo mismo, puedes: Pregúntate qué estás dispuesto a dar de ti, y a quitar. Qué vas a dejar atrás para seguir hacia delante. No te pongas excusas del tipo: “a mi edad no puedo”, “con el tiempo del que dispongo no puedo”, “con este clima no puedo”,…

¡SÍ SE PUEDE!

 

 

Entrenar la cabeza

Entrenar la cabeza

Por Victor García, Entrenador Nacional de Atletismo y atleta olímpico. – 27/03/2015
Victor García nos recomienda no obsesionarnos cuando corremos

Nos gusta correr y tú que estás leyendo ahora mismo este artículo, sabes que para mejorar tu condición física has de entrenar, debes trabajar las diferentes capacidades físicas para obtener una mejora en tu rendimiento.

Sin embargo, quizás no te hayas parado a pensar que no sólo se entrena la parte física, sino que también la parte psíquica o mental juega un papel importante en esto de correr. Ahora bien, ¿Cómo podemos trabajar esa faceta?

Como corredores que somos, tenemos que ser conscientes de que en la mayoría de los casos, corremos para disfrutar, por tanto: premisa número 1: disfruta.

Una vez que tenemos esto claro, y viendo el running desde esta perspectiva, no tenemos que caer en el error de la obsesión. Si caemos en ella, estamos perdidos. No hay que anteponer el running a todo lo demás, tenemos familia, amigos, trabajo, obligaciones. Sé consciente de ello.

Por otro lado, y en la línea del disfrute, he de decir que las sensaciones que experimentes son claves, por ello, escucha más a tu cuerpo y no mires tanto el GPS. Ahora, todos los relojes que llevamos miden distancia, tiempo, altitud, velocidad; multitud de variantes, que nos proporcionan datos y más datos, pero no nos dan el dato más importante: las sensaciones. Por tanto, no caigas esclavo del reloj y entrena también por sensaciones, lo que te pida el cuerpo, disfruta y deja en ocasiones a un lado el reloj.

Victor García

Sin presión

Vamos bien, disfrutamos, no nos obsesionamos con tiempos, pulsaciones, distancias, y miramos esto de correr desde un prisma global, no como lo único que hay en el mundo. Entonces, estamos en condiciones de empezar a mejorar esa parte mental, hemos conseguido no estar presionados, no correr obligados y mientras estemos disfrutando de cada paso, de cada metro, los resultados llegarán por si solos.

No quiero decir con esto que no haya que entrenar, que no haya que machacarse y que no haya que cansarse, quiero decir que nos cansaremos y nos machacaremos, pero disfrutando, escuchando el cuerpo y sabiendo que este deporte que hacemos es único y nos proporciona sensaciones inigualables. Porque todos sabemos que el día que el cuerpo responde, nos sentimos las personas más afortunadas del mundo, y eso no lo puede saber alguien que no ha corrido jamás.
Por tanto, corre, disfruta, escúchate.

Víctor García Blázquez es entrenador Nacional de Atletismo en la escuela

[ VG Running ]
[ www.vgrunning.com ]

Ha sido Medallista Europeo en Helsinki 2012, Olímpico en Londres 2012 y Campeón de España 3000m p.c. 2012 y 2014.

Volver, volver, volver

Y nada de volver con la frente marchita…

El domingo voy a salir a trotar por Madrid, en compañía de mis amigos Roberto y Juan Pablo.

Ellos se han iniciado hace poco en esto, digamos que justo el tiempo que yo no he podido entrenar al ritmo evolutivo que llevaba por las lesiones.

Quizá sea una meta dura la que me han propuesto. Quizá no esté bien (de hecho sigo con el dolor abdominal).

Quizá, quizá, quizá…

Pero si me dicen ven, lo dejo todo.

Y si me tocan las palmas, me conozco.

Así que nos vamos a meter 21 kms, sí la media maratón de Madrid.

Sin pretensiones, sin rebajar marcas, sólo disfrutar de la compañía, de la ciudad y del placer de hacer algo juntos.

Y de brindar con una cervecita después 🙂