Pavos y pollas. Pollos y pavas

El título es un guiño a esos días de fiexta 😉

Gijón tiene un ciurcuito de footing que mide (aproximadamente) un km. Lo llaman “el kilometrín”. Es un paseo arbolado entre la desembocadura del Piles y el parque Isabel la Católica.

Allí se reúne mucha fauna runner pavoneándose: últimos modelos de ropa técnica, tecnologías en las muñecas, tobillos, pecho y brazos, zapatillas últimos modelos, cuerpos esculturales… incluso gente que va con su propio entrenador personal.

Cómo ayer quería hacer una tirada larga opté por el kilometrín: correr en tierra o sobre hierba es menos lesivo y la repetición de vueltas ayuda a centrarse en el objetivo.

Creo que llegué al 5: ni podía llevar ese ritmo, ni quería dar más vueltas. Así que opté por ver otro tipo de fauna al tiempo que recuperaba, así que cruce la calle y me fui al parque.

Allí vi ardillas rojas que recogían las castañas que caen al suelo, patos buceadores, ocas bordes, pollas de agua, y pavos reales…

Respiré, bajé un ritmo, recuperé y decidí terminar la prueba de los 10 kms volviendo al circuito.

Conseguí mi récord personal en esa distancia. Pero sigo sin saber mantener el ritmo de forma constante.

Creo, sin tener más idea que mis propias sensaciones, que el trabajo de piernas en el gimnasio me produce sobrecarga: si ya hago 8 kms de bici/paseo cuando voy y vengo de casa al trabajo, y otro tanto cuando quedo con mis amigos en el barrio de El Llano… ¿no estaré metiendo demasiada caña a mis “patitas”?

¡Cua, cua, cua!

Subidón

Me levanto descansado.

Estudio un rato y veo que me cunde.

Barro la casa y me calzo.

Pongo en marcha el smartphones y empiezo.

Y noto que la sensación es buena, que el descanso del día anterior se nota y que puedo llevar un ritmo constante. Y subo cuestas y las bajo y cuando el teléfono me avisa que llevo 4 kms y según el plan tengo que volver para completar los 8 kms que me tocaban hoy(a ritmo cómodo, entre 6´48″ y 6´14″ el km), me digo a mi mismo:

“¿y porqué no 10?”.

Llego hasta los 5 kms y el ritmo es bueno, así que doy la vuelta y veo que los últimos 5 kms los hago mejor que los primeros. Termino los 10 kms con un ritmo más rápido que el que marcaba el plan de entrenamiento y unas sensaciones físicas y mentales muy, muy, muy buenas.

10kms

Así que hoy estoy muy contento.

Siento una gran ALEGRÍA