Deprisa, deprisa

Ayer me tocaba descansar.

Pero el cuerpo me pedía actividad: muchos runrunes externos que se reflejan en lo interno, en mi interior, cómo os comenté ayer.

Así que cuando terminé aquello de lo que sí podía y tenía que ocuparme, bajo una lluvia de gota gorda y calor, me hice 5 kms todo lo deprisa que pude, que fue un ritmo de 5´por km.

Y luego una buena sesión de estiramientos bajo la lluvia.

¡Ah! Para poder medirlo bien no salí de lo que llamamos “La Peraleda”:

 

Y hoy viernes, que sí me tocaba descanso, he hecho un paseíto de 5 kilómetros en unos 45´que me han dejado listo, fresco y motivado para ponerme a estudiar.