No va bien…

No. No va nada bien.

Si hace un par de semanas me esguicé un pie durmiendo la siesta, hoy me ha vuelto a pasar, pero al levantarme después de haber estado toda la santa tarde de ayer reponsando, después de entrenar, y de dormir francamente bien 7 horitas.

De momento puedo plantar el pie, pero he tenido que venir a trabajar en bus.

Y os prometo que ayer la tirada de 7 kms fue agradable, si no fuera por el dolor abdominal. Por cierto que me han dado cita con el cirujano el 3 de marzo: ¡6 meses después de lesionarme, e iba preferente!. Pues eso, que ayer conseguí correr por encima de los 7´por km, que me amoldé a la sensación de trotar despacito, de no forzar, de sentir el frío en la cara y la mar a mi izquierda, que no forcé en ningún momento, y que estiré antes y después…

No entiendo nada. He preguntado a mis fisios, a ver qué me dicen…

Reposo absoluto

El jueves me quité la cinta, kinesyotape, que recorría mi abdomen, justo por encima del recto abdominal. Las sensaciones eran de molestia leve, así que ayer, tal y cómo os dije, salí a correr.

Elegí el kilometrín por ser tierra y así entrenar en un firme más blando que el asfalto. Me fijé el objetivo de hacer sólo 5 kms, y es cierto que los hice rapidido para mis costumbres: sabía que iba a correr una distancia corta y que me podía permitir ese ritmo, en concreto en torno a los 5´…. Yo calculo que mi maratón la tengo que hacer entre 6,15 y 6,30 minutos por km.

¿O no me lo podía permitir?

En el km 1,5 me di cuenta que en este tiempo de semi-parón no había perdido piernas. En el km 2 las molestias eran dolor, y a partir de ahí un calvario en el que casa zancada era un puñal sobre un pinchazo.

Estiré, me duché y me senté a comer… ¡qué dolor cuando me incorporé de la silla!.

Me tumbé a reposar… ¡qué dolor cuando me levanté!

Salí a hacer la compra… ¡cada paso era cómo si se me clavase algo en esa zona que ya estaba acompañada de un dolor agudo y punzante!

Esta mañana mi fisio me dice que tengo roto el recto abdominal y que al menos son OTROS 15 días de resposo. Esta vez absoluto.

¿Cómo va a ser resposo absoluto si ya el ir y venir a trabajar son 7 kms 3 días en semana y 14 kms otros 2?

¿Cómo dejar al equipo de voley?

¿Cómo alcanzar mi objetivo?

Hoy lo veotodo un chin negro. Hoy mi proceso de autocoaching está nublado.

¿Qué voy a hacer?

¡Pedir ayuda a un coach!

¿Qué te parece el 13?

Sábado por la mañana.

Despierto con fuerzas y energías y dispuesto a subi corriendo al Monte Deva.

Estuve mirando la ruta y meparecía una buena forma de hacer una tirada largar de 18 kms por una ruta nueva. Incluso me veía capaz de volver a repetir los 21.

Pero no pudo ser: un tramo de la ruta pasaba por la N-632, la antigua carretera que une la franja cantábrica, y dónde la gente se cree Fernando Alonso o Javi Villa. ¡Muy peligroso!

Así que giré a la izquierda y corrí por las parroquias de Cabueñes y Somió.

No encontré el ritmo en ningún momento, no sé si por las cuestecitas, o por el dolor de rodillas y de la zona lumbar. Supongo que fruto de mi entrenamiento en gimnasio…

No cumplí mi objetivo y no me sentí bien.

13, ¿qué te parece el 13?

No hay dolor

Nadie me obligó a elegir el reto de correr una maratón con 42 años.

Cómo coach que soy me marqué un objetivo realizable en un plazo de tiempo que me permitiera prepararme y alcanzar esa meta final cumpliendo otros pequeños objetivos.

Pero hay veces que te viene la pereza, que parece que tu rodilla te duele más de la cuenta, que el calor se hace sofocante y que el sofá te atrapa.

Pero hay que ser responsable y asumir las consecuencias de mi reto: hay que entrenar.

Ayer salí a las 6 de la tarde, hacía calor pero no era para tanto. Y me dolía la rodilla. Hoy me duele más que ayer. Tenía la intención de trotar 5 kms… y al final me hice 7.

¡Y contento por la satisfacción del deber cumplido!

no_excusas