El que espera, desespera

Así es.

¿A quién no le pasa que cuando está esperando algo se desespera porque no termina de llegar?

Pues a mi también me tiene un tanto desesperado el no poder entrenar.

Y tengo que recordarme a mi mismo que quizá la lesión haya venido por un exceso de actividad: cierre de curso en los 5 colegios que atiendo, preparar las oposiciones, echar una mano en la organización de las fiestas del barrio, atender a mi vida socioafectiva… y encima entrenar.

Pautar las actividades no es dejar de hacerlas. Es marcarse un objetivo con unos plazos realistas en los que hay que priorizar qué se hace primero, y qué se puede dejar al final. Y además decidir qué tienes que hacer tú ineludiblemente o qué pueden hacer otros o te pueden ayudar.

Y recordar que nadie me mete presión para hacer lo que tengo que hacer. Yo mismo me presiono. O no. Yo elijo.

Hay herramientas que nos pueden ayudar a optimizar nuestro tiempo. Una de ellas es la TÉCNICA EISENHOWER

 

Esperando

La espera no tiene que porqué ser pasiva.

De hecho estos días de espera hasta volver a recuperar el gemelo son días que me tomo como se entiende el descanso cuando se entrena.

Sí que hay que dejar que el cuerpo se recupere, sobre todo las zonas más trabajadas y mucho más si están lesionadas.

Pero también se puede complementar con ejercicios de brazos, de pecho, de espalda, abdominales,… dar un paseo suave, nadar despacio…

Y trabajar la mentalización, seguir actualizando el blog, buscar información sobre técnicas, sobre estiramientos,…

También es un buen momento para echar la vista al mes anterior y darme cuenta de que no sólo no he ido mal, sino que he ido muy bien:
  • 27 carreras
  • 16 horas
  • 128,4 kilómetros total
  • 7:08 min/km ritmo promedio