Reposo absoluto

El jueves me quité la cinta, kinesyotape, que recorría mi abdomen, justo por encima del recto abdominal. Las sensaciones eran de molestia leve, así que ayer, tal y cómo os dije, salí a correr.

Elegí el kilometrín por ser tierra y así entrenar en un firme más blando que el asfalto. Me fijé el objetivo de hacer sólo 5 kms, y es cierto que los hice rapidido para mis costumbres: sabía que iba a correr una distancia corta y que me podía permitir ese ritmo, en concreto en torno a los 5´…. Yo calculo que mi maratón la tengo que hacer entre 6,15 y 6,30 minutos por km.

¿O no me lo podía permitir?

En el km 1,5 me di cuenta que en este tiempo de semi-parón no había perdido piernas. En el km 2 las molestias eran dolor, y a partir de ahí un calvario en el que casa zancada era un puñal sobre un pinchazo.

Estiré, me duché y me senté a comer… ¡qué dolor cuando me incorporé de la silla!.

Me tumbé a reposar… ¡qué dolor cuando me levanté!

Salí a hacer la compra… ¡cada paso era cómo si se me clavase algo en esa zona que ya estaba acompañada de un dolor agudo y punzante!

Esta mañana mi fisio me dice que tengo roto el recto abdominal y que al menos son OTROS 15 días de resposo. Esta vez absoluto.

¿Cómo va a ser resposo absoluto si ya el ir y venir a trabajar son 7 kms 3 días en semana y 14 kms otros 2?

¿Cómo dejar al equipo de voley?

¿Cómo alcanzar mi objetivo?

Hoy lo veotodo un chin negro. Hoy mi proceso de autocoaching está nublado.

¿Qué voy a hacer?

¡Pedir ayuda a un coach!

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Hernia

https://i1.wp.com/atlantasportsmedicine.com/orthopedic-surgeon/wp-content/uploads/2009/11/groin-injuries.jpg

Esa es la palabra que me vino a la mente cuando en el km 17 tosí y sentí un pinchazo justo dónde tengo la cicatriz de la apendisectomía.

Pero seguí corriendo… durante 2 semanas más, y yendo al gimnasio cómo os cuento en este blog.

No me duele cuando me muevo, es más bien una molestia sorda..o sí cuando cambio de postura.

Hoy he ido a la médica y me ha mandado al cirujano para confirmar que sea hernia y no una rotura fibrilar… aunque según ella, “va a ser hernia”.

— ¿Y qué hago? – pregunto

— Lo que quieras: si te duele no lo hagas, pero si no, pues sigue…

— ¿Y no se me puede complicar?

— Sí, puede que si haces otro sobresfuerzo vaya a peor – me contesta

Así que aquí me hallo, a un mes de la maratón y sin saber si puedo entrenar…

No debe ser algo raro, hay muchas entradas al respecto:

http://www.livestrong.com/article/248601-sports-hernia-running/