El que espera, desespera

Así es.

¿A quién no le pasa que cuando está esperando algo se desespera porque no termina de llegar?

Pues a mi también me tiene un tanto desesperado el no poder entrenar.

Y tengo que recordarme a mi mismo que quizá la lesión haya venido por un exceso de actividad: cierre de curso en los 5 colegios que atiendo, preparar las oposiciones, echar una mano en la organización de las fiestas del barrio, atender a mi vida socioafectiva… y encima entrenar.

Pautar las actividades no es dejar de hacerlas. Es marcarse un objetivo con unos plazos realistas en los que hay que priorizar qué se hace primero, y qué se puede dejar al final. Y además decidir qué tienes que hacer tú ineludiblemente o qué pueden hacer otros o te pueden ayudar.

Y recordar que nadie me mete presión para hacer lo que tengo que hacer. Yo mismo me presiono. O no. Yo elijo.

Hay herramientas que nos pueden ayudar a optimizar nuestro tiempo. Una de ellas es la TÉCNICA EISENHOWER